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lunes, 20 de noviembre de 2017

CÓRDOBA BAJO TU AMPARO


A Córdoba se la ama bajo su Sol y entre sus sombras, por cada calle, por cada espadaña. Por la cal, por la piedra de Santa Elena, por la arcilla guadalquivireña. A Córdoba se la ama por la vida entera.



Hoy, esta entrada del "De escuadras a tramos" es un guiño a la memoria de lo acontecido el pasado 28 de octubre en aquel cercano paraíso al que llamamos Córdoba.

Acudíamos a la celebración del "Quinto Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofradías", invitados como ponentes de este sueño que es enraizar entre la juventud el futuro de las hermandades peregrinas de Gloria.

Gracias eternas a maese Joaquín  Rodríguez -cofrade, peregrino, abanderado, andujareño y cordobés, quien sabe llevar a gala estas condiciones con suma elegancia-, por brindarme esta oportunidad y por ser mi "cicerone" en aquella jornada.

Sin ser merecedor de aquel privilegio, pude disfrutar, en la espléndida mañana cordobesa, de la palabra, la gentileza y la elegancia de un grupo de conferenciantes a los que ya considero maestros y compañeros de camino cofrade.


Gratificante fue escuchar el verbo sabio y cofrade del sacerdote maese Ignacio Sierra Quirós. ¡Y qué gozo saber que en los seminarios aún albergan la autenticidad de los cofrades que se consagran a Dios, manteníendose al lado de la forma de sentir y de amar de su pueblo!

Un disfrute es estar junto a la caballerosa planta de maese Jorge Olmedo Pallarés, con ese empaque de hombre de la Hiniesta que supo trazar la vivencia del costalero que sirve a su Reina bajo su palio azul y plata.

Una sorpresa el torrente de conocimiento de ese ávido devorador del buen gusto que es maese Antonio Mariano Hernández Castellar, quien compartió con Jorge aquella entrevista sobre las maneras de rezar bajo andas y trabajaderas.

Maesa Elisabet Mendoza López es una organizadora vital, una cristiana viva y una amiga cordial y auténtica... ¡y que aquí me tiene para lo que requiera!

Maese José Miguel Saavedra Soltero es un rociero de esos que le rezan a la Virgen cada amanecer y cada anochecida, desde el primer instante de sus vidas. ¡Cofrade de empaque, almonteño de lujo, peregrino de la Marisma!

De maese Jorge García Gutiérrez, guardo la admiración de un cofrade observador que sabe llamar la atención de quien tiene la dicha de compartir su compañía en los detalles precisos, los que marcan la diferencia, los que nos hacen ser como somos.


Y tras la jornada de conferencias,... ¡el Sol en la Corredera! y el senequismo de un vino de la tierra entre soportales y la espera a que llegara, desde la Axerquía, Nuestra Señora del Amparo, acompañada como nunca lo podría haber soñado, por cofrades llegados de los cuatro puntos cardinales de España.

¿Hay mayor bocanada de esperanza que la de ver girar una esquina a una Cruz de guía de plata?


Tomar de la mano a esa infancia que crece y llevarla, pasito a paso, gota a gota de cera, hacia la paz que contiene la mirada de la Santísima Virgen del Amparo cordobesa.



La Hermandad de "El Huerto" se hizo, una vez más, camino de Cruz, de cirio, de guión, de cirial y de la cátedra costalera. Los cofrades de San Francisco cambiaron el revuelo de sus capas por la esperanza comprometida de su Grupo Joven, esa que supone para el que mira sentir a una Cofradía que abre por entero el cofre de la belleza!




Voz antigua, mirada, hechuras, planta y osamenta de añeja escuela, hecho a hablar de cosas que se aprendieron de los buenos y que tiene en su condición la bonhomía de la rancia estirpe.




¡Dios que se duerme en brazos de María! El Arte que une las dos orillas del Guadalquivir. Alumbre de estrellas entre cera tintileante y flor de Gloria con visos nazarenos. Nuestra Señora del Amparo, de Córdoba, es la gloria misma de una ciudad que despertó sus mimbres de elegancia para llegar a esta maestría que ahora ostenta.


La "Asociación de los Amigos de la Música", AMUECI, de Écija, quiso ser viento de bonanza en esta jornada y dejar en el alma hundida el ancla del "Ave María", de Caccini, que fue como ese hálito vital que nos ha de llegar con la conmemoración del dogma de la Inmaculada Concepción de María.

¡Qué bonitos son los días de Vísperas en la ciudad de los arcos de herradura y los nidos de golondrinas!

lunes, 30 de octubre de 2017

V ENCUENTRO NACIONAL DE JÓVENES COFRADES - CÓRDOBA 2017

 
Del "V Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofradías", celebrado durante los días 27, 28 y 29 de octubre de este año 2017 en la ciudad de Córdoba, os garantizo que he de guardar feliz memoria y permanente amistad con las personas con las que he podido compartir este gozo sin medida que supone seguir a Cristo y venerar a su Madre Santísima como cofrade durante todos los días de nuestra existencia.
 
Y es así que no puedo dejar de agradecer a la organización de este Encuentro el hecho de haber valorado el contar con mi humilde persona para expresar a los cofrades más jóvenes la enorme esperanza, el encomiable trabajo realizado hasta ahora y el ilusionante conjunto de proyectos por llevar a cabo en los años venideros.
 
De estas jornadas, he de decir que considero muy acertado el calendario de celebraciones. Interesantísimos los talleres dedicados al arte de la Imaginería, impartidos por los maestros Francisco Romero y Antonio Bernal, el taller de orfebrería, llevado a cabo por maese Manuel Valera, y los talleres dedicados al arte de vestir a las sagradas Imágenes y de la ornamentación floral en el marco de las celebraciones cofrades.
 
En la parte que nos correspondió a los ponentes, expreso también el honor que supuso para mi poder escuchar, paladear y compartir un breve tiempo de tertulia con los conferenciantes de aquella completísima jornada.
 
Tan apasionantes temas, tan extensos y fecundos, bien hubieran podido merecer una jornada de estudio, diálogo, debate y mesa redonda por sí solos, porque bien es cierto que, en mi caso, me quedé con enormes ganas de haber indagado más en cuanto estos versados ponentes expusieron sobre los asuntos objeto de sus conferencias.
 
Surge aquí una relación de amistad que ha de deparar futuros encuentros, futuras convivencias, posibles celebraciones de esta verdad de Fe y maestría de Arte que nos une y nos alienta.
 


 


 
 
 
Padre Ignacio Sierra, Jorge Olmedo, Antonio Hernández, Elizabeth Mendoza, José Miguel Saavedra, Jorge García Gutiérrez, gracias por vuestra palabra y por esas líneas de investigación versadas sobre temas que, a buen seguro, nos hubieran mantenido toda la mañana conversando, aprendiendo, compartiendo y disfrutando de esta pasión, de esta ciencia, de esta búsqueda de la Belleza constante, de esta manera de rezar, de sentir, de ser...
 
Gracias al equipo de dirección y coordinación de este V Encuentro de jóvenes cofrades por toda su gentileza,enhorabuena por el colosal y correctísimo trabajo realizado y gracias, de manera particular a maese Joaquín Rodríguez por haberte acordado de mi. Gracias hermano de camino por permitirme hablar allí, en tu patria chica cordobesa, de este bendito Camino de Gloria que nos acerca a la Madre de Dios. Que Él te bendiga y te guarde siempre.
 
No pude por menos que recordar los Encuentros de Juventud Romera de las Cofradías de la Santísima Virgen de la Cabeza celebrados a comienzos de este siglo y sentir el gozo de aquel camino recorrido, de las correctas formas llevadas a cabo en aquellos inicios, de una organización primera que pude volver a sentir el pasado sábado en este Encuentro de Jóvenes Cofrades en Córdoba.
 
La Esperanza es como el cauce de los arroyos que bañan el Camino Viejo de nuestra Sierra. Pueden o no llevar agua, ¡pero son una rambla segura a la que siempre han de volver las correntías, pues es inagotable el MANANTIAL que las alimenta!
 
¡Gracias a todos, queridos compañeros! ¡Seguiremos en contacto! ¡Anda que no nos hemos dejado tertulias futuras en el tintero!
 
 
 

jueves, 31 de marzo de 2016

CRÓNICAS DE UN PASEANTE RANCIO - CAPÍTULO XCII - UNIVERSIDAD

Fue un encuentro con un viejo amigo y compañero durante aquellos años junto a las Madres Franciscanas Misioneras, hijas de beata María Ana Mogas, en Villa del Río. Era una tarde en la que la lluvia concedió tregua y Manuel pudo encontrar a un colegio entero junto a su Cristo, prendido en Getsemaní. Fue una jornada de grandes sonidos: de la pureza de "Esencia", de la elegancia de "Pasión", de la solvencia de "Cristo de Gracia", de la rotunda majestuosidad de "Tubamirum"...

Pero la tarde-noche, aún invernal, se hizo demasiado pronto manto oscuro para los siete años y medio de mi Manuel y decidimos iniciar nuestro camino de vuelta a casa. En el tránsito hasta el viejo y fiel "Hyundee" (¡la querencia es lo que tiene!) nos encontramos aún abierta la Basílica del Juramento, donde velaban a Cristo y a María su Cofradía Universitaria, que había decidido no realizar su Estación de Penitencia por las calles cordobesas ante la inestabilidad meteorológica de la jornada.

Fotografía de mi hijo, Manuel Almansa Duro.

Cuando llegó ante la presencia de Cristo, Manuel formuló una primera pregunta tajante:

- "¿Papá, cuántos azotes le dieron al Señor?" 

- "¡Todos los que le cogían en la piel, hijo!", fue la única respuesta que encontré en aquel momento. La piel castigada de Cristo sobrecogía el ánimo y la conciencia.

Manuel continuó mirando a aquel Hombre castigado y colgado en el madero. Me señaló como la Cruz "no tenía forma de árbol, como otras"; me habló de que la corona de espinas "estaba cerraba por arriba de la cabeza de Jesús"; se detuvo a considerar que las heridas en sus rodillas se las debió producir cuando se cayó llevando la Cruz,... y llegó el momento de formular esa pregunta tan precisa:

- "¿Por qué le hicieron esto a Jesús?" 


- "¡Pues por la misma razón que siguen sufriendo tantas personas, hijo mío! ¡No sé darte una respuesta! ¡Sólo te puedo decir que hay que terminar con todo el dolor que el ser humano puede llegar a producir! ¡Por eso recordamos todo lo que Jesús padeció para pedirnos que recordáramos siempre el verdadero significado de AMAR!"

- "¿Pero Jesús no se murió del todo, verdad?", me preguntó mientras continuaba mirando al Crucificado.

- "¡Nunca! ¡Él está hecho de vida! En esa Cruz sólo está colgado lo peor de todos nosotros: el odio, el miedo, la intransigencia, el egoismo, la envidia, la soberbia,... ¡Jesús no murió: acabó con todas esas cosas malas que hacen sufrir a tanta gente!"

- "¡Sí, ya lo he visto en un libro que tenemos en casa!... ¡el Señor venció a "la canina"!"

Aquella conversación continuó por un tiempo que para mí fue una vuelta a mi infancia, cuando me formulaba aquellas mismas preguntas. Sentados en un banco de la Basílica situado a espaldas de Cristo, me veía ahora buscando las respuestas en el tránsito de mi vida. Mi hijo Manuel me cogía la mano y no apartaba su mirada de la espalda del Crucificado. Fueron unos minutos de conversación padre e hijo, de contarnos sensaciones, recuerdos, emociones vividas, sentimientos que nos hacían sentirnos mal y por los que tendríamos que pedir perdón a aquellas personas a las que quizás hubiéramos hecho sufrir.

En aquel templo dio comienzo una nueva etapa de nuestras vidas.

Cuando Manuel ya había satisfecho su curiosidad, se levanto, me tiró del brazo y me dijo:

- "¡Vámonos a casa, que no lleguemos muy tarde!,... ¡no vayamos a despertar a mamá, que mañana se va a trabajar muy temprano!"

- "¡Vale, vamos para Andújar! ¿Qué le vas a contar a mamá que has visto hoy?"

- "Le voy a decir que junto al Señor del "Prendi", he visto a Judas, ¡que se iba muy triste del "Paso" por haber "traicionao" a su mejor amigo!"

- "¿Te ha gustado la Virgen de la Presentación?"

- "¿Sabes, papi?, ¡se parece mucho a nuestra Dolores de Vera-Cruz!"

- "¡Vamos a rezarle un "Ave María" para que nos acompañe durante el viaje de vuelta!"

- "¡Vale papi, pero tú conduce despacito,... acuérdate de lo que siempre te dice mamá!"


Fotografía de mi hijo, Manuel Almansa Duro.

jueves, 19 de diciembre de 2013

UN CIELO SOBRE EL BAPTISTERIO



Nacer bajo esta representación de una conciencia es un hermoso principio.

En la Iglesia de San Nicolás de la Villa, de Córdoba, surge sobre su Baptisterio este rompimiento de gloria sobre veneras sacramentales.

La gótica transparencia de los muros de esta capilla comulga con todo el ser de este rincón del sentir de Córdoba.

Estamos ante una ciudad que hay que masticar, rincón a rincón, despacito, y siempre dirigiendo la mirada a todos y cada uno de los espacios que nos aguardan.

sábado, 11 de mayo de 2013

LA ESTRELLA PROTECTORA DE VILLA DEL RÍO


Era la primera ocasión en la que acudía junto a mi Manuel al Santuario de la Santísima Virgen de la Estrella, Patrona Coronada de Villa del Río (Córdoba), la bella tierra bañada por el Guadalquivir que me acogió durante cinco años.


Era una parada dentro de un viaje de vuelta y Manuel venía dormido en su asiento elevador. Al llegar, viendo que estaba como un pollico y que el interior del Santuario iba a resultar un contraste de temperatura poco aconsejable en estos días previos al 40 de mayo, nos sentamos en el pollete, en la soleada y espaciosa lonja del sagrado espacio. Manuel, entre sueños aún, recostó la cabeza en mi brazo izquierdo mientras se frotaba los ojos, entre bostezos. El pueblo, adormecido y resguardado entre las vías ferreas y el noble Betis, iba pintando las últimas horas de la tarde con la paleta que el sol le venía ofreciendo.




Aclimatado ya, procedimos a disfrutar de este ensoñador momento que supone cruzar el umbral de un templo. El equilibrio de sensaciones, medidas y mezcla de tiempos en el Santuario de la Estrella de Villa del Río personaliza un encuentro con la forma de ser cordobesa.



De don Pedro Bueno guarda la Ermita de la Patrona una deliciosa creación de Santa Ana junto a la Virgen Niña. De aquella estancia laboral en Villa del Río guardo el comienzo de mi fascinación e interés hacia la creación pictórica de uno de los hijos preclaros nacidos en este acogedor pueblo cordobés.


Entre las donaciones presentes en la Ermita, este Divino Infante con su terno pastoreño, cautiva  poderosamente la atención.




¡Qué sabia es la mirada de un niño! Sentados en el primer banco del Santuario, frente a la reja baja que delimita su presbiterio, mi Manuel me dice:

 - "¡Papá, Estrella es distinta a la Virgen de la Cabeza! ¡Fíjate!: la Virgen tiene a su Niño en el brazo "cambiao" al de la Virgen de la Cabeza!...¡Y el resplandor no es círculo por abajo!"

Hay una edad en que todo llega, todo demanda nuestra atención. Por desgracia, hay numerosos casos en que se demuestra que este don se puede llegar a adormecer...



La contundencia de la talla y lo adecuadísimo de la traza arquitectónica del retablo comportan al instante un sentimiento de admiración hacia un pueblo, gonzando de la percepción de un conjunto de tan singular belleza y el que hubiera podido ser un futuro tan apasionante.

Villa del Río, frontera egregia con un carácter tan netamente cordobés, a pesar de su cercanía con la frontera jiennense



lunes, 28 de enero de 2013

TODA FIESTA TIENE SU OCTAVA,... ¡Y YO MUERO POR SAN LORENZO!

Como fue un día excepcional, como, a partir de aquella expedición muchas cosas encontraron solución, como Córdoba lo merece y la iglesia de San Lorenzo lo contiene, no puedo dejar pasar la oportunidad de completar aquella crónica que conmenzábamos en Facebook sobre la calidez de las ideas de los cofrades cordobeses en su consecución de sueños. Esta realidad onírica está plagada de guiños, de elegancia, de sutiles planteamientos y de besos, como muestra la policromía del Divino Infante, que se van consumiendo  en la más enraizada de las verdades: somos así y así es como nos gusta vernos.