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sábado, 23 de agosto de 2025

BUSCANDO EL FRESCOR DE NUESTRO RÍO


ACTO DE PRESENTACIÓN DE LA VERBENA POPULAR DEL BARRIO DE SAN BARTOLOMÉ - LAS VISTILLAS


ANDÚJAR, 22 DE AGOSTO DE 2025

JARDINES DE LAS VISTILLAS


    Siempre hemos sentido la necesidad de celebrar los momentos de tranquilidad junto a la familia, las amistades sinceras y el paisanaje con el que compartimos existencia en cada resquicio de paz que nos permite el trajín del día a día. Nuestra Andújar encierra cierta equilibrada conjunción de factores que propician esta virtud existencial de buscar la Belleza.



Fotografía: Avel Plaza, SF

Desde muy antiguo, las ciudades a las que hemos ido dando forma y rango de morada se han ordenado de forma sectorial, respondiendo a funciones profesionales, religiosas o asistenciales que agrupaban a su población en barrios y demarcaciones regidas por colectivos bien organizados, ya fuera en la forma de gremios, cofradías o compañías. Estas asociaciones solían estar bajo la protección de un santo patrón o patrona, en cuya fiesta, los vecinos de su collación gustaban de reunirse para la celebración de verbenas populares, cuyos actos lúdicos tomaban plazas, altozanos, calles y callejas para disfrutar del encuentro festivo y distendido entre vecinos y visitantes, en la forma de celebraciones de índole religiosa, comercial y cultural.


¡Imaginad la copiosa nómina de celebraciones de este tipo que se producirían en nuestra ciudad de Andújar, en el corazón de cada uno de sus barrios y arrabales, a los que los oficios desempeñados por los vecinos y vecinas que los habitaban llenaban  de bulliciosa actividad!


Vamos a centrarnos, en esta noche, en la celebración en honor a San Bartolomé a la que nos invita su comunidad parroquial y su barrio, con una programación de actividades religiosas y culturales desarrolladas tanto por la Asociación Vecinal "San Bartolomé - Las Vistillas" como por la juventud cofrade de la ciudad, que se ha congregado para formar un Grupo Parroquial en torno al ejemplo de fe y compromiso recibidos del santo Apóstol San Bartolomé, venerado en la Parroquia que da nombre a este secular Arrabal Mayor de Andújar, dedicada al Santo Protector de los trabajadores del cuero y de los pastores, entre otros oficios ligados al trabajo de la piel o a las labores del desuello, de los que este Apóstol ejerce su patronazgo, dado el martirio por él padecido (no olvidemos que fue desollado a cuchillo, símbolo que es su atributo iconográfico).


Nuestra juventud ha creado un próspero grupo parroquial que ha asumido, en pocos años, la condición (¡prácticamente!) de una nueva "cofradía gremial", si tenemos en cuenta la pasión que inunda el ser de cuantos costaleros se congregan en torno a la figura del Santo Patrón del barrio, escultura debida al imaginero don Abraham Ceada.



Fotografía: María Teresa Ruiz Ballesteros


En el libro "Ecclesia de Eucharistia", publicado en el año 2005 por nuestra Parroquia con motivo de la Exposición creada por su comunidad parroquial en el Año Santo de la Eucaristía, el historiador andujareño don Maudilio Moreno Almenara nos habla de la existencia, desde finales del siglo XVI, de una cofradía dedicada al santo Apóstol y mártir, con sede en esta iglesia.


Como os decía, cada celebración popular en torno al santo patrón de un gremio, una feligresía o un barrio siempre ha llevado consigo las más diversas actividades que enfatizaban el intercambio, la compra y venta de mercancías y productos manufacturados, el encuentro, la celebración festiva en torno a una buena mesa con la degustación de buenos caldos que relajaran la dureza de aquellos recios trabajos manuales, con horarios que ahora no somos capaces de imaginar, porque eran años en los que se vivía trabajando y tratando de subsistir en el empeño.


Don Manuel Barea Collado nos señala en su libro "Pasión y Gloria en Andújar" la importancia que llegó a alcanzar la celebración de una concurrida y bien nutrida tómbola entre el conjunto de las demás celebraciones de esta verbena iliturgitana allá por las primeras décadas de la centuria del XIX.  Esta misma actividad, tan ligada al folklore popular de las fiestas de barrio españolas, fue la que pudimos recuperar durante la Verbena del Verano de 2003 en honor a San Bartolomé en la que pude participar desde su organización, ligada a la comunidad parroquial del barrio. Aprendí muchísimo de aquellas personas que fueron capaces de motivar e incentivar la participación de un numeroso colectivo de feligreses y vecinos, animándoles tanto en la donación de objetos (algunos de un profundo valor sentimental) como tomando parte de la tómbola benéfica para la que fueron ofrecidos y cuyos beneficios fueron donados para las labores de conservación de nuestra bellísima iglesia.


De la obra citada de nuestro docto vecino, don Manuel Barea, leemos también el dato de que el sacerdote don Pablo Palomino (recordado párroco impulsor de tantas actuaciones que han dejado profundo sello en la vida cristiana de la feligresía) vendría a recuperar tan popular verbena al término de la contienda civil, en el año 1943, celebrándose la misma en la Corredera de San Bartolomé y  en la calle Encarnación.


Sería durante el último tercio del pasado siglo XX, en torno a la década de los años ochenta, cuando se haría cargo de la organización de esta verbena la cofradía que venera a quien considero es la sublime Señora, Guardesa y Protectora de este barrio: Nuestra Señora de la Soledad.




Quiero aprovechar este momento para solicitar que la calle que lleva su nombre (y que nace del Altozano de la Victoria, en memoria del convento de frailes Mínimos que vio nacer a su cofradía) sea rotulada con su nombre completo: CALLE DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD (ahora solo podemos leer: "calle soledad") ubicándose el azulejo de rigor al completo; es decir, que contenga, además de la nomenclatura, el escudo de la ciudad.


Porque en la historia religiosa que marca el devenir, la cultura y el propio callejero de este barrio, Nuestra Señora de la Soledad ha sido, es y será la Figura Maternal, el modelo, el orgullo y las más bella seña de identidad de este espacio ciudadano.


El arroyo Mestanza siempre ha sido frontera natural para esta collación vecinal. Primero, demarcó la frontera meridional para el nacimiento del propio arrabal, que surgiría desde el castillo, tomando como linde la margen derecha del arroyo, que corría a lo largo de las calles San Francisco y Tiradores; Su límite septentrional llegaría, prácticamente, hasta la ermita de San Mancio, conteniendo en toda esta vasta extensión toda la fertilidad de las tierras bañadas por los torrentes que buscaban el meandro del Guadalquivir, la extensa superficie de pasto de la dehesa y las primeras estribaciones de la soberbia Sierra Morena, para la que nuestra ciudad de Andújar supone la Puerta de Andalucía y un vergel de acogida para tantos peregrinos que buscan la santidad del paraje donde vive nuestra Santísima Virgen de la Cabeza, al tiempo que encuentran la salud y el sosiego que nos ofrecen nuestros parajes naturales.



Y si Andújar es la Puerta de esta Andalucía de luz, este barrio suyo de San Bartolomé es la Puerta grande para nuestra Sierra de Andújar, desde aquel dulce reducto donde dejamos anudados nuestros pesares entre el barrotaje de la reja del "Cuadro de la Virgen", donde comienzan algunas de las vivencias más felices de las que tenemos memoria los hijos e hijas de Andújar así como los peregrinos hacia el sagrado Santuario de la Virgen que inician allí su travesía a lo largo del centenario Camino Viejo de Andújar; Historias de fe que resuenan como notas llenas de vida y de esperanza, según nuestra manera de ser, cada vez que abrimos la faltriquera de nuestros recuerdos.


Pero retomemos la condición fronteriza del arcano Mestanza, sobre cuyo lecho seco y oculto se alza mi casa. Este arroyo se ha convertido ahora en una frontera oculta para el barrio, propiciado este hecho por la canalización y redirección de su cauce desde el confín Nororiental de la ciudad que marcan los barrios Montañés y de la UVA. Es curioso como aquel histórico caudal que situó junto a él tantas industrias locales que necesitaban de sus aguas, delimitando y dando significado a otros barrios, sea ahora una frontera cubierta bajo la Pontanilla que os separe de una de vuestras mayores fuentes de riqueza: la dehesa en las faldas de nuestra Sierra Morena, con toda su actividad ganadera y colmenera, y con la presencia de aquel famoso barrero, muestra de la riqueza de estos barros que darían fama, tan merecida, a la producción alfarera de nuestra ciudad por su porosidad y por el magnífico trabajo realizado por los alfareros en su hechura y cocción.


Y si todo esto por poco se tuviera, este barrio, grande y trabajador (que conserva aún alguna que otra serviguera ante sus zaguanes y macetas siempre relucientes en sus patios) cuenta con esa corona de flores asentada entre los cauces del Tamujoso, el Mestanza y el Jándula y guardada por la Virgen del Campo, que no es otra sino la entidad local de La Ropera.


El agua os otorga su protección y sus bendiciones como otrora lo hizo la Compañía de Ballesteros de San Sebastián, milicia que guardaba y protegía la parte septentrional de la ciudad, especialmente al ganado del asalto de las especies salvajes que poblaron nuestra Serranía. Estos ballesteros rendían culto a su santo protector, San Sebastián, primero en la ermita que llevaba su nombre y después en la ermita del Buen Suceso, capilla situada en el corazón de la calle Ancha de este Arrabal Mayor de San Bartolomé.






De aquel noble abolengo que reportó la fundación de la parroquia de San Bartolomé, llevada a cabo por la Orden de Calatrava (como nos recuerdan sendas cruces flordeliseadas, propias de esta Orden de Caballería, que aparecen bajo los modillones de arranque del arco que cobija el dintel de la puerta occidental de la iglesia), la historia ha querido mantener huella y recuerdo a través de las bellas casas alzadas en la Corredera de San Bartolomé por familias que vieron prosperar sus negocios y disfrutaron de la productividad de sus tierras y haciendas.


¡Ya veis que tiene de todo este barrio! 


Para mí, conserva además significados muy profundos, pues en su calle Villegas vivió mi familia paterna, siendo mi padre, Luis Almansa Fuentes, uno de los aprendices de la carpintería que en esta feligresía regentó el maestro ebanista, don Fernando Minaya.


Igualmente, en la bella y luminosa calle Colladas habitó la familia de mi suegra, los Ibáñez Gómez, que tan fértil vida de proximidad disfrutaron, durante aquel tiempo, junto a la familia Barea Collado.


Este paseo de las Vistillas es una de las más originales y beneficiosas creaciones urbanísticas que ha podido sentir en su piel nuestra ciudad. La vista que nos otorga de la vega de nuestro Guadalquivir nos habla tanto de sus bondades como de la rudeza de sus momentos de furia, cuando el agua recupera lo que, de antaño, fue suyo. Este frescor, este buen aire que se respira y se siente en cada poro de piel, esta ensoñadora recreación de veladas vividas por nuestros mayores la comprendemos perfectamente en este día en el que comenzamos la celebración de nuestra Verbena popular en honor a San Bartolomé y durante la que este tiempo irredento que venimos sufriendo nos ha concedido tan fabulosa tregua para disfrutar de la brisa proverbial y del frescor durante las horas nocturnas del que siempre hizo y hará gala nuestro jardín-mirador de Las Vistillas.


De este sin par rincón para el ocio y el descanso también guardo entrañables recuerdos familiares. Así, mi madre siempre nos habló de como, al llegar los meses del estío, mi abuelo José González traía a toda su familia, con la cesta de las viandas bien repleta, para disfrutar de los conciertos que aquí ofrecía, para sus conciudadanos, nuestra Banda Municipal de Música de Andújar.



De mis memorias como padre, conservo las incontables ocasiones en las que he acudido a esta zona de juegos infantiles con mi hijo, que siempre expresó su preferencia por aquel recordado "tobogán tapao” que aquí se encontraba.


Nuestra puerta de entrada al barrio será siempre la recordada (¡la inolvidable!) tienda de ultramarinos de Emilio. ¡Qué enriquecedoras horas de conversación cofrade las que vivimos con maese Emilio García! Él, con su bata de trabajo puesta, apoyado junto a la hoja batiente que daba paso al interior del mostrador, junto a la cuchilla con la que cortaba esos magníficos y suculentos bacalaos; nosotros, reservando los billetes para cada viaje a Sevilla organizado por nuestra hermandad y hablando sobre cuanto teníamos planeado ver en la ciudad hermana.


He de indicar al llegar a este punto que, gracias a la familia Martínez Pulido que me acogió como uno de los suyos, el corazón de este barrio, para mí, será siempre el Hostal LA ESPAÑOLA. Su recuerdo nace de la bonhomía de maese Antonio Martínez, de la generosidad inagotable del más sublime ser humano, maesa Maruja Pulido (que me trató desde niño como a un hijo), y del eterno tesoro de la amistad de mi hermano de infancia, maese Mario Martínez Pulido.




Y el alma del barrio brota del Sagrario que cobija a CRISTO EUCARISTÍA en ese bellísimo joyel que es la iglesia de San Bartolomé Apóstol de nuestra Andújar, desde donde surge la voluntad de hacer el bien y de transmitir el Evangelio por parte de su comunidad cristiana, siempre viva y activa.


Es lógico, natural... ¡y hasta obligado, si me permitís la consideración!, que este barrio con tan profundas raíces para nuestra identidad trabajadora y emprendedora andujareña, que reúne espacios tan bellos y singulares y que guarda y tiene a gala tan desbordante huella histórica, celebre, en la plenitud de sus significados, las fiestas de su Patrón y guardés, el glorioso Apóstol San Bartolomé, y que otorgue a toda la ciudadanía y a cuantos visitantes lleguen a él en estas fechas, esta muestra de alegría, de saber compartir, de disfrutar de la calidad personal de sus pobladores y les brinde a todos tamaña muestra de respeto a las tradiciones, a los viejos oficios, al arte de antes y de ahora, a la música, al baile, al juego, al coloquio y a la felicidad.


¡Vecinos y vecinas, gracias, en nombre de toda nuestra ciudadanía, por seguir brindándonos vuestra cálida acogida y por hacernos partícipes, a través de la celebración de estas tradicionales y magníficas celebraciones, de la belleza, la bonanza, la bonhomía, el Arte y la genialidad que contiene vuestro barrio de San Bartolomé Apóstol, de Andújar!

lunes, 6 de noviembre de 2017

AMPARADOS BAJO TU MANTO DE MISERICORDIA

Ntra. Sra. de los Dolores
Cofradía de la Santa Vera-Cruz


María Stma. de los Dolores
Cofradía de la Agonía en el Huerto
(Madres Adoratrices, de Córdoba, 1958-1961).

Ntra. Sra. del Rosario
Cofradía de la Paciencia

Ntra. Sra. del Buen Remedio
Cofradía de la Sentencia

María Stma. de la Esperanza
Cofradía de la Esperanza


Ntra. Sra. de las Angustias
Cofradía de las Angustias
María Stma. de la Amargura
Cofradía de los Estudiantes


Ntra. Sra. de la Victoria en su Soledad
Cofradía de la Soledad

lunes, 23 de octubre de 2017

MARÍA INMACULADA EN LA HORNACINA DEL CRISTO DE LA PROVIDENCIA

Inmaculada Concepción en la hornacina
del Cristo de la Providencia

A Octubre le ocurre como a la pequeña Imagen de María Inmaculada que se venera en el interior de la hornacina del Santísimo Cristo de la Providencia, en la calle de la Alhóngida, de Andújar: ¡siempre recibe una "Salve", que le pone tintes de "azul purísima" a los días!

Y es que Andújar es ciudad peregrina que, sin saberlo, nació para ser hija predilecta de una Madre buena que la cuida, ¡aunque, en la mayoría de los casos, no se le echen muchas cuentas!

Ntra. Sra. del Rosario.
Fotografía tomada de la biografía en "Facebook"
de Juan Carlos Expósito Romero

Así pues, el octubre "iliturgitano" tiene compás de Rosario, con repique de espadaña sobre la torre mocha de Santa María, con la letanía letífica que se entrecruza entre los "Ave María", con paladar costalero por el que los más jóvenes ascienden ya a esa división de honor que hay más allá de los "pasos de Cruz de Mayo", con respetuoso andar de un cortejo que funde cera para dar luz a las calles y dejar una huella que, más que peligrosa, es escritura de vísperas.

Ntra. Sra. de la Victoria en su Soledad
Fotografía tomada de la biografía en "Facebook"
de la Cofradía de la Soledad y Santo Entierro de Cristo,
de Andújar

A nuestros cofrades, las fechas acaban viniéndoseles encima y extendemos el calendario en demasía. La Cruz Ierosolimitana es celebrada por una de las Cofradías Franciscanas Mínimas.
¡Que hermoso sería poder vivir el encuentro de ambas corporaciones con la primera comunidad de Monjas Mínimas creada en el mundo para celebrar, al llegar el 2 de Abril, la festividad de San Francisco de Paula!

Ntra. Sra. del Buen Remedio.
Fotografía tomada del grupo de "Facebook":
"Cofrades iliturgitanos"

Octubre es también aniversario de fundación y memoria gloriosa de la Madre del Buen Remedio, guardesa, custodia y protectora de la familia Trinitaria. Y en la capilla que nació del carisma Jesuita, la Madre del Señor de la Sentencia y Madre de nuestras almas, recibe, como cada año, el dulce refrendo de un beso de todos y cada uno de sus devotos andujareños.

Nuestra Señora del Pilar.
Parroquia de la Divina Pastora, de Andújar

El ecuador del mes llega con la Misa dedicada a Nuestra Señora del Pilar en la Parroquia del arrabal del Levante andujareño, una cita que nos permite compartir nuestra Fiesta Nacional con el Benemérito Instituto de la Guardia Civil.

Ntra. Sra. de la Amargura.
Fotografía tomada de la biografía en "Facebook"
de la Cofradía de los Estudiantes, de Andújar

En  este 2017 viene a sumarse al calendario de Cultos cofrades de nuestra ciudad la celebración del Triduo y devoto Besamano que la Cofradía de los Estudiantes dedica en honor, gloria y mayor homenaje de Nuestra Señora de la Amargura, dulce Madre de saya bordada de la flor de la Pasión, que pone fin en la Parroquia de San Bartolomé al Año Litúrgico, a la espera que el nuevo Ciclo dé comienzo con la Conmemoración del Dogma de la Inmaculada Concepción de Nuestra Sñora, contemplada en esta Parroquia en la Figura Virginal y Purísima de la Santísima Virgen de los Dolores, Titular de la primera Cofradía de la Santa Vera-Cruz creada en toda la Diócesis del Santo Rostro.

¡Es Octubre, pues, un mes de profundas raíces Marianas en nuestra ciudad!

miércoles, 5 de abril de 2017

¡ADORAD EL ÁRBOL DE LA CRUZ!



Es una lenta amanecida de Viernes Santo la que se despereza entre los últimos parpadeos de la cera prendida ante el Monumento. La mañana de este día, pendiente todavía de los compases de la primera luna llena de Primavera, es más de Invierno que de Primavera.

Marchan a realizar las últimas visitas al encierro de Cristo Eucaristía las damas vestidas de duelo, junto a caballeros revestidos con el terno oscuro de los días de pésame. Los juegos infantiles están limitados y el día tiene ese deje metálico en el paladar que nos recuerda que no rememoramos una jornada cualquiera. Cristo se hace dueño de cada segundo de nuestra consciencia. ¡Así me lo enseñaron cuando era niño y así lo seguiré sintiendo!

¡Es la mañana del Nazareno! Del rechinar de los goznes de las pesadas puertas tras las jambas platerescas. El Nazareno de la Trinidad, el de la Cruz de Alcántara, el de la ronca voz de la bocina, el del andar pausado por la "Maestra", sale al encuentro de las almas afligidas.



Oficios para adorar a Cruz y besar a Cristo, que yace sobre ella. Se consume el Cuerpo ofrecido en sacrificio. El altar queda desnudo. El silencio invade el templo cuando lo abandonan los fieles. Las Madres de Desamparados visten su hábito negro y la reliquia de la Cruz colma el frontal de Angustias de una Madre Santa, que muestra sobre si el cuerpo maltratado de su Divino Hijo.

Sones de marcha fúnebre, por fin, invadirán el pésame de una ciudad ante el dolor de su Reina. Los ángeles pasionistas acompasarán las marchas antiguas con el rezo de Completas.



Cristo herido de muerte, alanzea con su mirada un cielo de nubes violetas. Hábitos penitentes de negra noche envuelven el dolor de la sangre derramada y la áspera soga de penitencia. Una párvula escuadra de niños y niñas, con capas del color de las penas, avanza junto a Jesús por un altozano que otrora viera el perfil de las almenas.



Un pomo de aromas en la mano sostiene la Santa Mujer, María Magdalena. Ausencias de su dolor y de su ejemplo de lealtad sienten las almas cofrades andujareñas, al igual que sienten el anhelo de recuperar a la Santa Verónica que, en San Eufrasio, veneraron aquellos que nos enseñaron esta senda.


Amargura de Madre bajo magnífico Palio. Caídas de gusto barroco bordadas por manos andujareñas. Saya azul de flores de la pasión, manto de Misericordia con el cárdeno florecer de la Sierra. Amargura de una Madre que viste de azahar la Corredera.


Y una Cruz triunfante que ha dejado de ser patíbulo, instrumento de castigo, de tortura, para converirse en la señal del cristiano, que, siguiendo el modelo de Cristo, ha de ofrecer por los demás la vida entera.



Una muerte nacida en Santa Marina. Cristo envuelto por una gótica pena, cobijado entre bóvedas de crucería con la sola escolta de los cuatros Evangelistas tallados por dos escultores de contrastada solvencia. ¡Magníficos bustos de los cuatro inspirados autores del Nuevo Testamento los realizdos por los hermanos Expósito Cortés para la hermandad del Santo Entierro!







Victoria de Franciscanos Mïnimos. Primer hito del viejo Camino. Soledad de las almas que sienten que les falta Ella. La Virgen de la Victoria pone broche final a la Pasión de María, que, en este año 2017, por primera vez estará acompañada, por ocho veces, con los acordes de Bandas de Música. Un año para consolar el dolor de una Madre según un viejo canon, con unas maneras decimonónicas, respondiendo a una vieja ciencia, nunca escrita, ¡pero grabada a fuego en los anhelos de las mentes nazarenas!

¡VIERNES SANTO EN ANDÚJAR! ¡LA CIUDAD ADORA EL ÁRBOL EN EL QUE ESTUVO CLAVADO EL CUERPO DE AQUEL QUE NOS DIO UNA VIDA NUEVA!

viernes, 2 de diciembre de 2016

"ADMIRABLE EN SUS SANTOS"

Es tradición antigua entre las Cofradías (ese valor sublime y baluarte perfecto para sustentar la PIEDAD de los cristianos que forman el cuerpo de la Iglesia) el rendir culto de veneración a las reliquias que nos hablan de aquellos santos que, con su vida, nos mostraron la forma de seguir el mensaje de Cristo con gestos y voluntad, así como de todos aquellos signos que estuvieron en contacto con Jesús, como son las reliquias de la Cruz que lo sustentó sobre el Calvario.
Cruz de enagüilla que contiene en su crucero una reliquia de San Diego de Alcalá,
perteneciente a la Cofradía de la Santa Vera-Cruz, de Andújar.
Fotografía: Carlos A. Gálvez Moreno.
En nuestra ciudad, son varias las cofradías que manifiestan, durante su Estación de Penitencia, alguna reliquia de santos y beatas vinculados íntimamente a estas corporaciones de Penitencia y Gloria.

Así ocurre con la Cofradía de la Santa Vera-Cruz, que manifiesta durante sus cortejos la reliquia de la Verdera Cruz de Cristo, manifestada por un nazareno en su estauroteca decimonónica, y la la reliquia del primer santo andaluz Franciscano, San Diego de Alcalá, canonizado por Sixto V el 10 de julio de 1588.


Reliquia de sangre de Su Santidad Pío IX (pontífice que definió el Dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María) que figura en la vara del Sinelabe de la Cofradía de la Santa Vera-Cruz, de Andújar.
Fotografías y montaje: Maudilio Moreno Almenara.

Sagrado Lignum Crucis, reliquia de la Santa Cruz de Cristo manifestada por un nazareno durante la Estación de penitencia de la Cofradía de la Santa Vera-Cruz, de Andújar.
Fotografía: Carlos A. Gálvez Moreno.

Reliquia de San Vicente de Paul, manifestada en el frontal del Paso de
 Nuestro Padre Jesús de la Agonía en el Huerto de los Olivos, de Andújar
Fotografía: Tomada del "Facebook" de la Cofradía de la Agonía en el Huerto.

La Cofradía de la Oración en el Huerto, agregada a la parisina Archicofradía de la Agonía de Jesús, manifiesta sobre el Paso de su Sagrado Titular la reliquia de San Vicente de Paul, fundador de la Congregación de la Misión.

Reliquia de Beata Petra de San José, manifestada por un hermano nazareno de la
Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, de Andújar.
Fotografía: Carlos A. Gálvez Moreno.

Lignum Crucis, reliquia de la Santa Cruz de Cristo, manifestada sobre el Paso de
Nuestra Señora de las Angustias, de Andújar
Fotografía: Carlos A. Gálvez Moreno.

La Cofradía de la Santísima Virgen de las Angustias expone durante su cortejo a la veneración de los fieles la reliquia de Beata Petra de San José, fundador de la Congregación de Madres de Desamparados y San José de la Montaña, Instituto religioso que regenta y da alma al convento-residencia de San Juan de Dios y San José de la Montaña.

Igualmente, sobre el Paso de su sublime Titular, manifiestan la reliquia de la Santa Cruz venerada en el citado cenobio.

Hornacina que contiene las reliquias de la Verdadera Cruz y de Beata Petra de San José
en la iglesia de San Juan de Dios, de Andújar
Fotografía: Manuel Almansa González

Reliquias de San Eufrasio y de Santa Potenciana en el frontal del Paso del
Patrón de la ciudad de Andújar y de la Diócesis de Jaén.
Fotografía: Jorgue Rodríguez Toribio.

Nuestro Santo Patrón, San Eufrasio, lleva sobre su Paso procesional, al llegar el 15 de mayo, las reliquias que nos recuerdan aquella huella que en las crónicas de Andújar dejaron la memoria de sus santos particulares: San Eufrasio y Santa Potenciana. Los relicarios presentes sobre el Paso de nuestro Santo Obispo recuerdan aquella mano blanca y mano negra veneradas por nuestros ancestros.

Reliquia de San Eufrasio situada en el altar de la parroquia homónima, de Andújar.
Fotografía: Manuel Almansa Duro.

Reliquia de Beato Leopoldo de Alpandeire en el retablo de la
Divina Pastora de las Almas, de Andújar.
Fotografía: Medios digitales de la Cofradía.

La Divina Pastora de las Almas, fiel siempre a su origen Capuchino, que nunca se perderá, veneraba en la Procesión letífica del Año del Señor de 2015 la relquia de Beato Leopoldo de Alpandeire sobre su Paso.

La reliquia de Beato Leopoldo de Alpandeire en el frontal de Paso
de la Divina Pastora de las Almas, de Andújar
Fotografía: Manuel Almansa González.


Reliquia de San Francisco de Paula, en el convento de Jesús María
de Religiosas Franciscanas Mínimas, de Andújar.
Fotografía: página web de la Federación de Monjas Franciscanas Mínimas.

Nuestra Señora de la Victoria en su Soledad, de Andújar.
Fotografía: Manuel Almansa Duro.

Santísimo Cristo Yacente trasladado al Sepulcro por sus cofrades de Andújar.
Fotografía: Carlos A. Gálvez Moreno.

Yo echo en falta la presencia de alguna reliquia de San Francisco de Paula, fundador de la Orden Franciscana Mínima, en sus ramas masculina y femenina (rama ésta, la femenina, cuyo primer convento en todo el mundo se fundó aquí, en Andújar, en el Año de Gracia de 1495), acompañando los cortejos de las dos cofradías que, en nuestra ciudad, fueran fundadas por el Santo Padre Francisco de Paula. Sin lugar a dudas, es una relación que se ha de recuperar entre esta venerable Comunidad de clausura y las dos Cofradías que beben de su Carisma la huella de su historia.
Es algo que, creo, deberían considerar las actuales Juntas de Gobierno, ya que son varias las reliquias de San Francisco de Paula que guarda el convento Franciscano Mínimo andujareño de Jesús María, y bien podrían ser éstas cedidas a las corporaciones penitentes del Santo Sepulcro y de Nuestra Señora de la Victoria en su Soledad para ser manifestadas durante sus discurrir penitencial por las calles andujareñas.