jueves, 15 de junio de 2017

TUS SIETE REVUELTAS

 
 
Camino de la celebración del tercer centenario de su creación, la Hermandad Carmelita de los Dolores del Carmen envuelve de blanco un barrio y lleva a sus Titulares, Nuestro Padre Jesús de la Paciencia, el "Señor de los carpinteros", y a una jovencísima Virgen María del Rosario, por entre esas siete revueltas que les conducen del Altozano de San Pedro a la Plaza del "Mercao".

 
Siete recodos que graban siluetas nazarenas en su cal, siete "revirás" sobre los pies, siete giros entre nubes de incienso, siete de los diez "Ave María" de ese primer Misterio de tu Rosario de Fe que empapa las calles Alferez Moreno y Comedias y postigos. ¡Siete sueños cumplidos!

 
Los más pequeños todavía hacen aquello que sus padres hicieron de chicos: acercarse a ver por donde viene el Señor y encontrárselo dando cuenta de la primera de esas esquinas... ¡y quedarse embelesados contamplando la escena perfectamente medida!

 
Aquellos que suponen un profundo orgullo para nuestra ciudad vuelven al hogar y, cortésmente, son ubicados en las presidencias, como muestra de la admiración hacia su trabajo, por su vocación de servicio a los demás y por su entrega.

 
¡Avanza el Señor envuelto en la penumbra del callejón, que se va iluminando de pleno con su mirada al Cielo, por la plata de sus candelabros y por la verdad contenida en la palabra enmarcada del santo místico carmelita!
 
 
A paso quedo, entre el compás de esa luz amarilla que alumbra Andújar en la noche y que todo lo viste de tonos sepia, el viejo canasto navega entre el dédalo de acantilados de esta serpenteante calle andujareña. ¡Costaleros obedientes, siempre fieles a su Cristo, al que no abandonan nunca, salvan el pretorio de esta calle escondida!
 


 
¡Y la esquina que se vuelve jarrita de nardos y en las macetas, las florecillas más hermosas alcanzan la plenitud de sus colores para que la calle esté más bonita para su Virgen morena, y el diapasón de los rosarios que va entrechocando con el varal y la bambalina y el néctar de la Sierra que perfuma su candelería!
 
¡No necesitas lágrimas para tu cara bendita, no tienen que herirte el alma las espadas de orfebrería, no es preciso un pañuelo que seque tus mejillas,... pues es tu cuadrilla la que te acompaña en el rezo del "Magnificat" que tu alma proclama al saber que el propio DIOS HA HECHO NACER DE TI A QUIEN NOS TRAE UNA NUEVA VIDA!
 
 
¡María Inmaculada baja de los cielos para enmarcarse entre la crestería de ese palio tuyo de luz de plata, madreperla y aguas marinas!

 
Me cautiva verte cobijada en la vieja torre, constituida ahora en tu capilla. Me enorgullece ver a estas familias que crecen en tu Fe viviendo el día a día de tu Cofradía. Me infunde esperanza tenerte paseando por Andújar al llegar tu festividad, con este Rosario tuyo de Aurora cristalina. Me sublima esa luz morena de tu rostro. Me emociona ver trabajar a tus cuadrillas. Me honra vivir en este pueblo al que Tú proteges. Me enamora cuando se mecen por ti tus bambalinas. ¡Colma mis esperanzas saber que, por tres siglos, tú has sido Madre y Reina de este sueño carmelita que Andújar nunca perderá, rezándote como Dolorosa o como Virgen del Rosario niña, y que guardará siempre para ti una plegaria frente a la vieja ermita donde Andújar de antiguo rezó a la Aurora de un nuevo día!

miércoles, 7 de junio de 2017

HIJA DEL REY SUPREMO

 
¡Definitivamente, a Dios se la ha muerto el mundo entre las manos!
 
No tenemos capacidad para medir según el Cálculo Divino,... ¡pues, a nosotros, cada primera luna de Primavera, siguen sin salirnos las cuentas de aquel asesinato que provocó tanta angustia en el alma de una Madre!
 
 
¡Y así sigue nuestra Andújar conmemorando una muerte imposible y que, al tiempo, acaba con todas la muertes! ¡Como lo vio hacer a sus mayores!
 
 
Mi madre es ahora vecina de la más bella Madre que vieron los tiempos. ¡Entre el Camarín de Nuestra Señora de las Angustias y la habitación de mi madre media poco más de un "Ave María"!
 
Y en esa infinita cercanía, mi familia siente el cobijo de ese regazo irremplazable, de esa mirada que cautiva, pues se presiente que el dolor es pasajero y que siempre triunfa ese Dios de las pequeñas cosas que guarda nuestro día a día.
 
 
La de Nuestra Señora de las Angustias es Cofradía de rancio abolengo, como definían los clásicos. Su andar es de vuelo de capa negra sobre pieles nazarenas. Sus fiscales guardan la decana tradición andujareña de conjugar los colores del hábito de la Cofradía. Su pendón hiende en dos, como flecha de Fe y Certeza, la atardecida majestuosa del Viernes Santo en el corazón de la Cava de los Olleros.


 
Maese Juan Carlos Moreno Almenara, autor de los actuales escudos de nuestra Agrupación de Cofadías andujareña y de la Cofradía de la Santa Vera-Cruz de la ciudad, es también el creador de las armas que hoy día blasonan a la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias. En este escudo, el motivo de la Cruz sobre la granada y la estrella, emblema de la CARIDAD para la Orden hospitalaria de San Juan de Dios, copa el centro de la composición, reproduciendo el óvalo que timbra la portada de su convento, donde la Cruz queda encuadrada entre dos palmas.
 
 
 
 
Al contemplar la cruz blanca que ostentan los cofrades sobre el hombro izquierdo de sus capas, se echa en falta que fuera este emblema de la CARIDAD hospitalaria el que hubiera campado sobre este campo de sable, pero no es propio de la heráldica cofrade repetir campos; y confieso que tampoco hubiera estado falto de sentido hacer figurar sobre estas capas el escudo de la Congregación de Madres de Desamparados y San José de la Montaña o el emblema de esta Advocación Josefina. No en vano, el cortejo de esta Cofradía ofrece a la pública veneración de cuantos fieles quieran acercase a ella de una reliquia de la beata Petra de San José, venerable fundadora de la Congregación que guarda y custodia durante todo el año a Nuestra Madre y Señora de las Angustias, y desde su Colegio de "San Rafael y San José de la Montaña" se ha visto recuperada la veneración y procesión letífica del Santo Patriarca al llegar su celebración de marzo.
 
¡En fin, son conceptos a los que uno le va dando vueltas mientras contempla el elegantísimo discurrir de esta Cofradía de capa y esencias!
 
 
 
 
 
 
Cambió la medalla de la corporación del Viernes Santo, que mostraba la iconografía de esta Advocación venerada en Granada bajo una nada adecuada corona real cerrada que mostraba en su frente hasta siete imperiales por esta que aquí vemos, conteniendo ya la reconocible efigie de la Madre y Reina que viene velando por los andujareños desde el siglo XVIII.
 
Ya me conocéis y sabéis que no soy partidario de las medallas anudadas al cíngulo de los hermanos nazarenos y penitentes. Las necesidades costaleras han de quedar para quienes precisan de ellas. El hermano nazareno ha de manifestar su medalla colgada del cuello y bajo el antifaz.
 
 
 
 
El viejo estandarte de Nuestra Señora mostrando el lienzo de la Piedad realizado por maese Juan Navarro Delgado figura escoltado entre dos varas, como requiere su condición de insignia corporativa, y abre el tramo de una escuadra de mantillas, que acompañan el duelo de la Madre de Dios, prendiendo cera y musitando las "Ave María" del Rosario, como muchas de ellas vieron hacer a sus madres y abuelas. La liturgia de este día según la manera de ser andujareña, que sigue el paso marcado por la Andalucía Oriental.



 
Escuadra de monaguillos con los colores de la hermandad, que suavizan, con la luz de sus años, el dolor que producen esas espadas en el corazón de una Madre.
 
 
 
¡Y aquí seguimos!; caminando tras su huella, revestidos de duelo y penitente espera, ensogados en seda cuando aún vemos los regueros de sangre en su frente y en sus llagas abiertas. Caminamos, en antiguo cortejo rompiendo el velo de nuestras desesperanzas y miserias. Hoy como antes, la tarde del Viernes Santo se hace ritual de luto por las calles andujareñas.
 
 
El andar costalero tiene un referente al que admiro: maese José Antonio Jurado. Presta su servicio, su atención y su saber estar a esta escuadra que mece a la Madre de Dios para ahuyentar tan insostenible dolor, que rompe en un llanto de cristal y azucena sobre ese rostro nacarado que salvaron nuestros mayores con su presencia en aquella iglesia.
 
¡Hombre cabal, José Antonio, que ejerce con maestría y querencia cierta este noble oficio que colma su Fe!
 
 



 
Del maestro Juan Navarro son también las pinturas que ilustras las cartelas sobre las esquinas del viejo canasto, y que tienen un aire conventual que conecta con las imágenes que ilustran iglesia y dependencias internas de la Residencia, haciendo que ésta se refleje a las plantas de la Santísima Virgen, demostrando que, en su andar, lleva bien presentes a todos esos residentes que encuentran el amparo de su manto en la manera en la que cuidan de ellos las bienaventuradas Madres de Desamparados y San José de la Montaña, un bien que DIOS nos ofrece para demostrarnos el significado del AMOR QUE NACE DE SU SAGRADO CORAZÓN, carisma que anima el ser de esta bendita Congregación!
 
 
¡Y los soñados sones de una Banda de Música tras de Nuestra Madre y Señora de las Angustias! ¡Y, en igual manera, compartir ese amargo sabor de boca que sufren tantos músicos de la Agrupación Musical que llevó el nombre de Nuestra Señora y que la acompañó en su andar! Sentimientos encontrados, ¡pero sublimes notas musicales las que vistieron de duelo y elegancia la tarde noche del Viernes Santo tras la Virgen que durante más años ha sentido la oración de mi pueblo al caminar entre nosotros por nuestras calles y altozanos!
 
¡Habrá cerrteza más intensa que la de sentirse hijo de Dios y de esperar su Resurrección amparados junto a la Humildad, la Fe y la Belleza de nuestra Madre y Reina!
 

jueves, 25 de mayo de 2017

DE DEVOCIONES POPULARES, HORNACINAS, VERBENAS DE BARRIO... ¡ DE VIDA EN LAS CALLES, EN DEFINITIVA!

Divina Pastora de las Almas, Andújar

¡Lo exige la luz! ¡Y lo pide, a resoplidos, la piel, lo manda la genética de los nuestros y lo sustenta la lógica del antiguo trazado de nuestras calles! ¡Hay una secuencia perfecta en Primavera que son las devociones populares en los distintos rincones de la ciudad, con las verbenas populares que alimentaban el espíritu de sus gentes y la necesidad de sentir la cercanía de nuestros congéneres para disfrutar de lo más sencillo de esta vida!... ¡O, al menos,... así era antes!

Divina Pastora de las Almas, Andújar

Yo me crié con las verbenas populares de mi Andújar: las de la Pastora y San Eufrasio, insuflando vida a los barrios que me vieron nacer y crecer; la de La Lagunilla y su vaquilla de mediados de Julio; la de San Bartolomé y aquella tentativa de su Comunidad Parroquial por recuperar las noches de Vela a la vera del Río.

La vida en nuestra ciudad se extendía a lo largo y ancho del año, y hay que agradecer que aún mantenga ese rito de la celebración festiva que se hace a la calle y cobra vida en luces, colgaduras, puestos, atracciones y el "tablao" de los eventos, que ya ve más actuaciones académicas que celebraciones de barrio (¡ay, como se añoran los concursos, la entrega de galardones y los reconocimientos a las personas que dan vida a un barrio en esas tardes de vísperas del Solsticio!)

Insignias de la Cofradía de la Divina Pastora, Andújar

San Eufrasio, Andújar

Santiago Apóstol
Parroquia homónima de La Lagunilla, Andújar

Guarda nuestra capital del Santo Reino la sana tradición de sus hornacinas devocionales, conteniendo Cruces, con su Cristo o sin Él, así como otras advocaciones, que aún se mantienen, con gran esfuerzo de los pobladores de las moradas en las que se ubican y de alguna que otra cofradía que se ha hecho cargo de su mantenimiento.

Conocemos que estas hornacinas tuvieron intensa vida devocional en centurias pasadas, incluso con sus cultos y procesiones, así como sus verbenas y veladas populares.

Hornacina del Cristo de Chircales
Calle de las Bernardas, Jaén

Cristo de la Buena Voluntad
Calle Llana, Jaén

Cristo de la Luz
Calle Murallas, Jaén

Cristo de la Salud
Calle Martínez Molina, Jaén

Cristo de la Salud
Pilar del Arrabalejo, Jaén

Cristo del Amparo
Calle Maestra, Jaén

Algunos de estas hornacinas, como la que contiene al Santo Cristo de la Salud o del Remedio, en la calle Adarves Bajos, se mantiene viva gracias a los cuidados de la familia que le dio un espacio a Cristo en el interior del zaguán de su casa y que tan cordialmente recibe a todo visitante que acude ante esta bella hornacina.


Cristo de la Salud o del Remedio
Calle Adarves bajos, Jaén

Es un caso parecido al de la hornacina del Santísimo Cristo de la Providencia, de Andújar. Apoyado sobre el paramento de un edificio de propiedad municipal, son los vecinos de su calle quienes lo cuidan y mantienen viva su herencia de devociones.

¡Qué maravillosa resultaría una verbena popular que celebrara la presencia entre los andujareños de esta ancestral devoción! ¡Y todo un conjunto de actos y celebraciones, tanto religiosas como civiles, que saludaran a esta Advocación de Cristo como una de las grandes huellas de la devoción y sabiduría popular de nuestra Andújar!


Cristo de la Providencia
Calle de la Alhóndiga, Andújar

Una buena muestra de esto a lo que me refiero lo tenemos estos días en el barrio de la Merced, de Baeza y en la devoción que recibe el Cristo de las Necesidades, Cristo pintado en la portería del desaparecido convento de la Merced baezano y que ha sido mantenido por la Cofradía de la Expiración de la bella ciudad de La Loma.



Verbena Popular al Cristo de las Necesidades
Calle de la Merced, Baeza