miércoles, 22 de mayo de 2013

SÁBADO DE ROMERÍA: UN HOMENAJE A LA ELEGANCIA Y A LA BELLEZA

Es una forma de ser y de estar. Tiene que ver con lo que se ha vivido. Lleva su sello en el amor que se profesa, en la fe que se sublima, en la vida que se entrega a Ella.

Es una semilla que viene germinando desde la infancia y que se muestra con una calma envidiable, con una seguridad maravillosa; con una mirada única.

Es, por supuesto, una sonrisa y una flor en el pelo y una mano lanzada al viento...

... y un Camino que aguarda y los volantes de un vestido,... una forma de sentir.

Son las manos que entregan esa felicidad y que hacen que quien contempla la comitiva se sienta partícipe de este feliz día. Que el Camino sea pregonado entre vítores y palmas.

Es la Hermana Mayor. Es la alegría que da luz a más alegría, es el sentido cabal de la existencia, es el arca que se convierte en baúl de un tesoro lleno de Romerías y que va escribiendo un libro de estilo y buenas maneras. ¡Es una Esperanza cumplida! ¡Una promesa por la que la Virgen ha acudido, por un año, a guardar una nueva casa andujareña!

Es el futuro enjaezado, es un almíbar iliturgitano de alhamar y volante y cordón azul y blanco y elegancia y felicidad compartida y vida de Hermandad recibida.

Es la perseverancia, la belleza andaluza, el saber estar, el carácter, la energía, el valor de la verdad, la fortaleza de la mujer española que triunfa sobre tantos falsarios. Una cofrade que hace Camino con su Hermandad

Es una madre andujareña que transmitirá a sus hijos lo que lleva sintiendo en estos días benditos y que no faltará nunca al encuentro con nuestra Madre en el corazón de su Sierra.

Es un honor merecido, una jamuga adornada con un águila que recibe a una digna hija de nuestro pueblo como su representante. Es una artista que hace el Camino y otra madre andujareña que jamás olvidará esta mañana romera.

Son las mujeres de nuestra tierra. Mujer trabajadora, madre y esposa andujareña que ha pedido por todos nosotros cada vez que, durante este año pasado, ha engalanado con su manto a nuestra Virgen morena.

Es la elegancia en el arte de poner la flor, en esa prestancia de amazona perfecta, según los cánones precisos que demanda España, Andalucía y el Camino de Sierra Morena. Es una andujareña que ejemplifica una herencia de siglos. Es el frescor de la brisa que nace del Jándula en Primavera.

Y es Andalucía, en sus detalles, que cruza, de norte a sur y de este a oeste, esta tierra bañada por el Guadalquivir, de las marismas a los cerros de lentiscos y madroñeras.

El porte de nuestros caballeros y amazonas da indentidad a nuestra mañana del Sábado de Romería desde hace décadas. Es un tiempo perfecto para sentirse orgulloso de vivir en nuestra tierra.

Este es un homenaje a los maestros fotógrafos andujareños que reproducen este sueño romero de contener sobre el papel fotográfico uno de los más bellos recuerdos que puedan conservarse de nuestra Fiesta grande, en honor, homenaje, entrega y mayor gloria a Nuestra Madre y Señora amantísima, la Santísima Virgen de la Cabeza. Va por todos ellos y perdón por mi atrevimiento. ¡Si el maestro Penalva viera todas estas caballerías con los cuartos incompletos!

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