viernes, 3 de febrero de 2017

ICONOGRAFÍA DE NUESTRA SEÑORA PRESENTE EN ANDÚJAR A TRAVÉS DE LA PINTURA

NOTA: Esta entrada será actualizada de manera regular, ya que son varias las obras por incluir, las fechas por concretar y las autorías (o atribuciones) por indicar.
  

Inmaculada Concepción
(siglo XVII)
Parroquia de San Miguel Arcángel

Inmaculada Concepción
-Asunción de Nuestra Señora, en mi humilde opinión-
(finales del siglo XVII)
Parroquia de San Miguel Arcángel


Inmaculada Concepción
Giuseppe Cesari (siglo XVII)
Parroquia de Santa María la Mayor

Aparición de Nuestra Señora de la Cabeza
(siglo XVII)
Parroquia de Santa María la Mayor

Nuestra Señora de los Dolores, del Carmen
(siglo XVIII)
Parroquia de Santa María la Mayor

Inmaculada Concepción
(siglo XVIII)
Parroquia de Santa María la Mayor

Dolorosa
(siglo XVIII)
Parroquia de San Bartolomé Apóstol

Nuestra Señora de Belén
(siglo XVIII)
Parroquia de San Bartolomé Apóstol

Aparición de Nuestra Señora de la Cabeza
(siglo XVII)
Cuadro de la Virgen, en la calle Jesús María

Aparición de Nuestra Señora de la Cabeza
Bernardo Asturiano (siglo XVII)
Basílica Santuario de la Virgen de la Cabeza

Aparición de Nuestra Señora de la Cabeza
(siglo XVII)
Basílica Santuario de la Virgen de la Cabeza

Nuestra Señora junto a San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier
(siglo XVIII)
Sala de exposiciones en el antiguo convento de Capuchinas

La Trinidad y la Sagrada Familia
(siglo XVIII)
Convento de la Inmaculada Concepción

Piedad
(siglo XVIII)
Convento de Jesús María

Aparición de Nuestra Señora
Manuel Aldehuela Palomino (siglo XX)
Parroquia de Santiago Apóstol, en La Lagunilla

Santísima Virgen de la Cabeza
Luis Aldehuela Gómez (1972)
Ayuntamiento de Andújar

jueves, 2 de febrero de 2017

LAS VÍSPERAS - LA PRIMERA CRUZ

 
¡Es la vela de los días por venir! Es la antesala para el nazareno. Marca su sombra sobre el alféizar de la ciudad, calentada para esa fecha por un tímido Sol que espera la Primavera. Es la que conduce a las almas hacia el primer encuentro con Dios en las imaginaciones infantiles que visten, por primera vez, el hábito blanco de sus inocentes Vísperas. Es la patriarcal figura de San José de la Montaña que, gracias a Madres fervientes y cofrades incombustibles, cada mes de marzo repiquetea las campanillas del zaguán de nuestra Pascua en esta celebración que sabe a "laetare" y que viene a suavizarnos la Cuaresma.

 
La túnica de la pureza de San José, ceñida por el cíngulo con los colores morado y oro de sus dolores y de sus gozos, son ese primer hábito nazareno que visten los niños y niñas de Andújar, quienes han cursado sus primeros años de vida escolar en el Centro de Educación Infantil "San Rafael y San José de la Montaña", aquel que borda caireles de voces infantiles sobre la partitura de la casa decimonónica que los alberga en el corazón de la calle de "Los civiles" andujareña.
 
 
Los primeros ensayos de la parihuela de San José llenará de compás y arte la calle "Corta" y los costaleros con el corazón más grande del mundo, marcarán su paso al bendito San José, hombre valiente como ellos que estuvo siempre atento a la voz de Dios cuidando del más preciado encargo que a un padre se le pueda hacer.
 
Este es una de los magníficos dones que guarda mi pueblo. Ya estamos pendientes de que la primera esté en la calle.
 
¡Queridos compañeros y compañeras, DISFRUTAD LAS VÍSPERAS!

viernes, 27 de enero de 2017

EL CAPATAZ

 
Cargar kilos es una cuestión científica, porque se basa en hechos medibles. Sortear las dificultades de cada calle es una cuestión de responsabilidad, de saber lo serio que es el trabajo que se asume. Conocer a cada persona que sirve bajo una parihuela es una labor propia de un padre que conoce a sus hijos/hijas y los cuida en todo momento, buscando siempre lo mejor para ellos. Crear ARTE es un don de aquellos que verdaderamente se emocionan con lo que hacen y así lo transmiten a quienes tienen la dicha de encontrarse en el lugar debido y en el momento adecuado.

 
Guardo hacia él una amistad de cuna andujareña, compartida con mi familia, que siente esa misma ligazón a la persona de maese Bernabé Cantudo Duro, mi hermano de Cofradías.
 
Cuando converso con Berna mi imaginación vuela del pasado al presente, atisbando ese futuro que me gustaría que pudiera disfrutar mi hijo Manuel. Es la seguridad en las ideas, el ritmo sosegado de las palabras, cuidadosamente elegidas, porque él sabe que es muy importante cuanto se dice. Yo creo que hay futuro en este mundo cofrade gracias a personas como Bernabé.


A los auténticos capataces, quienes han servido junto a ellos bajo una trabajadera o un varal siempre los definen de la misma manera y, prácticamente, con las mismas palabras. ¡Eso hace que sea muy fácil reconocerlos!
 
Estamos ante un cofrade que asumió una labor y que la realizó con toda la dedicación que le es debida.

 
No soy amigo de tertulias, me gustan más los diálogos. Pude entrevistar a Bernabé para uno de mis programas radiofónicos "De escuadras a tramos" y aquella conversación mostraba a las claras un concepto sobre lo que signifca esta forma de creer que hemos recibido de nuestros mayores.

 
Ser una persona cabal consiste en ser una persona consecuente; ser una persona cercana consiste en saber acercarse a las personas, en formar parte de ese rincón de sus vidas que los une al disfrutar de unas mismas emociones y dar respuesta en el momento adecuado a cada necesidad, expresada o no por esas personas que se ponen bajo tu cuidado.

 
Ser capataz surge junto a hecho demostrable de ser una persona organizada, de buena memoria, de buen oído, de palabra justa en el momento en el que debe ser pronunciada.

 
Ser transmisor de emociones es un don con el que se nace. No está en el tono de voz ni en las frases pronunciadas. Ser portavoz de una forma de sentir implica NECESARIAMENTE, SENTIRLA AL IGUAL QUE LO HACE TU CUADRILLA.

 
Ser hermano mayor es un servicio a tu cofradía extremadamente delicado, donde la FE y el conocimiento del sentido y del sentir de cada corporación son los instrumentos precisos para que ese ministerio desarrollado durante cada mandato llegue al puerto debido.
 
La amistad de maese Bernabé Cantudo Duro es uno de esos dones que agradezco al Señor de la Sentencia y a mi Madre Santísima del Buen Remedio cada vez que tengo ocasión de mirar a sus ojos, mientras mi familia y yo dejamos un beso sobre sus benditas manos.
 
 

martes, 24 de enero de 2017

ANDÚJAR EN SUS GLORIAS


Es normal que los paisanos de Andújar tengamos en nuestra cabecera esos libros, esas guías para el caminante que marcan itinerarios de nuestra memoria a través de una Andújar, en su mayor parte, ya desaparecida.
 
Hay dos de estos libros de investigación acerca de nuestra historia documental y gráfica a los que guardo una especial admiración. Se trata del inefable "Ermitas, capillas y oratorios de Andújar y su término", de don Jesús Ángel Palomino León, editado por el Instituto de Estudios Giennenses en 2003, y el suculento "Monumentalidad religiosa de Andújar en la Modernidad", de don José Domínguez Cubero, publicado por el Ayuntamiento de Andújar en 1985.
 
Estos libros acompañan mis andares, mis cuitas y mis anhelos, al igual que los de muchos de los hijos e hijas de esta Ciudad.
 
Y junto a estos libros, he de citar mi reconocimiento hacia la labor desarrollada por la Asociación de "Amigos de la historia de Andújar" y, en especial, por esta recuperación de una parte importante de nuestro patrimonio y de nuestra memoria que están llevando a cabo.
 
 
 
A impulsos de su actividad, y tras llevar a cabo la restauración de un buen número de obras de arte contenidas en las iglesias de San Miguel y Santa María, esta Asociación ha creado una hornacina para albergar la advocación de Nuestra Señora de Consolación en el Altozano de la Virgen María, recuperando así esta devoción popular que existió en la Puera del Sol andujareña.
 
Para ello, solicitaron a la artista doña Ascensión Bracero Almagro, ceramista y alfarera andujareña, la recreación de una Imagen de Nuestra Señora bajo esta piadosa advocación, para lo que la maestra buscó inspiración en la iconografía de la Santísima Virgen de Consolación tal y como la representa la Orden Agustina en el momento de entregar la correa que ciñe el hábito de esta Orden a su creador, San Agustín, y a Santa Mónica.


 
Podemos apreciar la escena de manera completa en esta estampación conservada en la Parroquia de Santa María Magdalena, de Jaén, como parte del patrimonio conservado del antiguo convento agustino de Santa Úrsula, anexionado en nuestros días a la parroquia giennense. 
 
 
Nuestra Señora de Consolación, del monasterio de San Agustín, de Málaga, en sus cultos y durante la procesión claustral que realiza en su iglesia, acompañada por la Cofradía Malagueña de Amor y Caridad.
 
 
 
 
 
Distintas interpretaciones de esta iconografía de Nuestra Señora de Consolación -o de la Correa- son las que podemos encontrar, tanto en materia pictórica, obras en bulto redondo, de talla completa, e imaginería de vestir, a lo largo y ancho de esta biblioteca digital que es la Red.
 
Un gozo contar con esta advocación a la que rezaron nuestros mayores recuperada para Andújar y, de manera especial, para la feligresía de San Miguel Arcángel.
 
 
Una parroquia con un rico legado devocional que se van recuperando y manifestando a la contemplación de sus fieles y al deleite de los viajeros.
 
Así ha ocurrido con Nuestra Señora del Rosario de Fátima, que ya se encuentra en el interior del templo.
 

 
 
Y así ha de ocurrir en breve con la recuperación, por parte de la Cofradía del Gran Poder, de la advocación de Nuestra Señora del Socorro, que tuviera capilla en el convento-colegio de la Compañía de Jesús, para pasar posteriormente a la ermita de San Lázaro y recalar, finalmente, en la parroquia de San Miguel, donde recuperará, en muy breve plazo de tiempo, su lugar de veneración entre los hijos e hijas de Andújar bajo el amparo y cuidado de sus cofrades, que han logrado recuperar esta devoción andujareña hacia la Madre de Dios bajo esta advocación, tan ligada a la Compañía de Jesús y a la Orden Benedictina.
 
 
Nuestra Señora del Amparo, venerada en su capilla propia del monasterio de San Martiño Pinario, en Santiago de Compostela.
 
 
Lienzo de Nuestra Señora del Socorro, expuesto en el monasterio de San Martiño Pinario, en Santiago de Compostela.  
 
Junto a Nuestra Señora del Socorro, la Parroquia de San Miguel Arcángel, contó con una capilla dedicada a Nuestra Señora del Rosario, además de nombrarse la capilla de Ánimas de este templo como aquella en la que se veneraba la Imagen de María Santísima Nuestra Señora. 
 
Mantiene, pues, su pulso vital el sentir Mariano en la parroquia andujareña gracias al celo y a la fe de su comunidad parroquial y de su Cofradía del Gran Poder.
 
 
 
Gracias a nuestros investigadores, perdura en nosotros el recuerdo de que Nuestra Señora del Antigua también fue venerada en una de las puertas de Andújar, en la del Peso de la harina en concreto, y de que el postigo de la Puerta Nueva llevó el nombre de "Arco de Belén". Son estas devociones que quizás muy pronto también vuelvan a lugares muy próximos a los emplazamientos donde se le rezó a la Madre de Dios, solicitando su amparo y su protección.
 
 
Nuestra Señora de la Paz, según la fotografía conservada en la Fototeca de la Universidad de Sevilla. Advocación mariana que tuvo capilla propia en la iglesia de San Bartolomé Apóstol, al igual que lo hicieron Nuestra Señora de la Concepción y Nuestra Señora de la Asunción. 
 
La parroquia del Arrabal Mayor, con aquella frontera que supuso el Mestanza en su antiguo curso, también fue lugar de veneración hacia la Reina de Cielos y Tierra, de manera especial en la devoción a las advocaciones que celebran algunos de sus Dogmas más preclaros y defendidos por el pueblo español, como podemos ver.
 
 
Hoy día, sigue guardando un acrecentado fervor hacia Nuestra Señora bajo sus advocaciones letíficas de Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora de la Concepción y la Santísima Virgen Madre de Dios.
 
 
 
 
La Virgen del Carmen es testigo del día a día de su pueblo y de manera especial, del devenir de su viejo Barrio del Carmen, ahora desde la capilla del Cristo de la Agonía, anexa a la iglesia de Santa María la Mayor. Dulcísimo el bendito Simulacro de la Madre de Dios y magníficas igualmente las muestras de otras advocaciones tan queridas también por nuestros mayores, como es el caso de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, devoción que tuvo obra piadosa en el colegio de San José y del que se conservan fotografías de las Hijas de la Caridad junto a las alumnas de este recordado colegio.
 
 
Santa María, Reina y Emperatriz de Cielos y Tierra, permanece también encumbrada en la capilla del Cristo de la Agonía a la espera de una necesaria y urgente restauración que logre recuperar su esplendor perdido.
 
 
La parroquia de la Divina Pastora muestra especial amor y filial seguimiento de las adovaciones de la Inmaculada Concepción de la Medalla Milagrosa, de Nuestra Señora del Pilar y de la Divina Pastora de las Almas, con ese sentimiento tan dulce que supone peregrinar hasta el bello y blanco lugar sagrado que ocupa el final de la Corredera de Capuchinos.
 
 
 
 
Confines orientales de la ciudad donde encontramos dos magníficas devociones: una, nacida al amparo de la oración de las Reverendas Madres Trinitarias del Convento de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora, y la otra, gracias a la fe y al tesón de un grupo de cofrades andujareños que supo hacer realidad un sueño consagrado a la Santísima Virgen del Carmen en el barrio de La Lagunilla, y que se ha convertido en un referente para la formación de otros Grupos cofrades que pudieran dar vida a Cofradías letíficas dedicadas a Nuestra Señora en las parroquias de Cristo Rey y de San Eufrasio.