sábado, 15 de febrero de 2014

ESTRELLA DEL GUADALQUIVIR


Ayer, Manuel y yo tuvimos que acercarnos a Marmolejo y gracias a la forma de creer de aquel bendito pueblo, pudimos hacer una parada en la Ermita de Jesús Nazareno (¡que grandes son aquellos pueblos que tienen la voluntad de abrir sus templos durante la jornada entera!).

Ante Nuestra Señora de la Estrella, Reina y Madre de Marmolejo, mantuvimos, padre e hijo, esta conversación:


- Manuel:  ¿Cómo se llama esta Virgen, papá?
-Yo: ¡ESTRELLA!
- Manuel: ¿Como las de la noche?
- Yo: Esas se llaman así por Ella.
- Manuel: ¡Está vestida de tu color!
- Yo: ¡El color del cielo!
- Manuel: ¿Me aúpas, que quiero mirar una cosa?... ¡por favor!... ¿Te has dado cuenta, papá, que Estrella no está llorando?... ¡no tiene lágrimas!
- Yo: No, Ella no quiere que después de ver pasar a su Hijo llevando la Cruz, la veamos a Ella llorar. Está muy triste por lo que le está pasando a Jesús, pero como sabe que nosotros también sentimos esa pena, nos quiere animar, y nos mira y contiene las lágrimas, para que comprendamos que Jesús, al final de todo, volverá con nosotros ya sin heridas y sin sufrir. ¡Ella nos dice que no hay mal que dure siempre!
- Manuel: ¡Ah! ¡Nuestra Dolores de Vera-Cruz si llora mucho!
- Yo: ¡Vaya que sí! Dolores tiene una lágrima por cada uno de los momentos más duros que tuvo que vivir junto a Jesús: ¡siete! Ella no puede contener la pena y habla con San Juan, que está a su lado, sin poder aguantar las lágrimas, ¡como cuando tú lloras al lado de mamá porque estás triste o te duele algo! Y mamá te da un abrazo y te dice que todo pasará pronto! ¡Fíjate que diferentes son Estrella y Dolores, siendo la misma Virgen María! Igual que nosotros, que a veces somos más fuertes y otras necesitamos que los demás nos animen.
- Manuel: ¡Me gusta Estrella! ¡Es muy guapa! ¡y tiene la nariz muy bonita... como mamá!
- Yo: Sí, rey mío, ¡Estrella es guapísima, como mamá, como todas las madres! ¡Eso es lo que sienten todas las personas que la ven cuando camina detrás de Jesús Nazareno, en la Madrugá, o cuando venimos a estar con Ella un momento!
- Manuel: ¿Va con Jesús Nazareno?
- Yo: Sí; el Señor que está en el camarín de esta Ermita.
- Manuel: ¿Te has fijado, papá, que esta iglesia es como la nuestra de San Bartolomé?
- Yo: ¿Por qué?
- Manuel: Porque el Señor aquí también está atado a la Columna, lleva la Cruz en el hombro, está en la Cruz, en la urna y también como en la capilla donde me bautizaron!
- Yo: ¡Resucitado!
- Manuel: Sí.
- Yo: ¡Es verdad!
- Manuel: ¡Me gusta Estrella!
- Yo: Un día vendremos a verla caminar por su pueblo, ¿quieres?
- Manuel: ¡Vale!




Fotografía tomada de las imágenes en Facebook de 
maese Juan González Pastor


Nuestro Padre Jesús Nazareno, de Marmolejo
Fotografía de Antonio Robles Nieves

1 comentario:

  1. Os imagino a los dos en esta lección mariana y nazarena.

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