jueves, 25 de mayo de 2017

DE DEVOCIONES POPULARES, HORNACINAS, VERBENAS DE BARRIO... ¡ DE VIDA EN LAS CALLES, EN DEFINITIVA!

Divina Pastora de las Almas, Andújar
 
¡Lo exige la luz! ¡Y lo pide, a resoplidos, la piel, lo manda la genética de los nuestros y lo sustenta la lógica del antiguo trazado de nuestras calles! ¡Hay una secuencia perfecta en Primavera que son las devociones populares en los distintos rincones de la ciudad, con las verbenas populares que alimentaban el espíritu de sus gentes y la necesidad de sentir la cercanía de nuestros congéneres para disfrutar de lo más sencillo de esta vida!... ¡O, al menos,... así era antes!
 
Divina Pastora de las Almas, Andújar
 
Yo me crié con las verbenas populares de mi Andújar: las de la Pastora y San Eufrasio, insuflando vida a los barrios que me vieron nacer y crecer; la de La Lagunilla y su vaquilla de mediados de Julio; la de San Bartolomé y aquella tentativa de su Comunidad Parroquial por recuperar las noches de Vela a la vera del Río.
 
La vida en nuestra ciudad se extendía a lo largo y ancho del año, y hay que agradecer que aún mantenga ese rito de la celebración festiva que se hace a la calle y cobra vida en luces, colgaduras, puestos, atracciones y el "tablao" de los eventos, que ya ve más actuaciones académicas que celebraciones de barrio (¡ay, como se añoran los concursos, la entrega de galardones y los reconocimientos a las personas que dan vida a un barrio en esas tardes de vísperas del Solsticio!)
 
Insignias de la Cofradía de la Divina Pastora, Andújar
 
San Eufrasio, Andújar
 
Santiago Apóstol
Parroquia homónima de La Lagunilla, Andújar
 
Guarda nuestra capital del Santo Reino la sana tradición de sus hornacinas devocionales, conteniendo Cruces, con su Cristo o sin Él, así como otras advocaciones, que aún se mantienen, con gran esfuerzo de los pobladores de las moradas en las que se ubican y de alguna que otra cofradía que se ha hecho cargo de su mantenimiento.
 
Conocemos que estas hornacinas tuvieron intensa vida devocional en centurias pasadas, incluso con sus cultos y procesiones, así como sus verbenas y veladas populares.
 
Hornacina del Cristo de Chircales
Calle de las Bernardas, Jaén

Cristo de la Buena Voluntad
Calle Llana, Jaén

Cristo de la Luz
Calle Murallas, Jaén

Cristo de la Salud
Calle Martínez Molina, Jaén

Cristo de la Salud
Pilar del Arrabalejo, Jaén
 
Cristo del Amparo
Calle Maestra, Jaén
 
Algunos de estas hornacinas, como la que contiene al Santo Cristo de la Salud o del Remedio, en la calle Adarves Bajos, se mantiene viva gracias a los cuidados de la familia que le dio un espacio a Cristo en el interior del zaguán de su casa y que tan cordialmente recibe a todo visitante que acude ante esta bella hornacina.

 
Cristo de la Salud o del Remedio
Calle Adarves bajos, Jaén
 
Es un caso parecido al de la hornacina del Santísimo Cristo de la Providencia, de Andújar. Apoyado sobre el paramento de un edificio de propiedad municipal, son los vecinos de su calle quienes lo cuidan y mantienen viva su herencia de devociones.
 
¡Qué maravillosa resultaría una verbena popular que celebrara la presencia entre los andujareños de esta ancestral devoción! ¡Y todo un conjunto de actos y celebraciones, tanto religiosas como civiles, que saludaran a esta Advocación de Cristo como una de las grandes huellas de la devoción y sabiduría popular de nuestra Andújar!
 
 
Cristo de la Providencia
Calle de la Alhóndiga, Andújar
 
Una buena muestra de esto a lo que me refiero lo tenemos estos días en el barrio de la Merced, de Baeza y en la devoción que recibe el Cristo de las Necesidades, Cristo pintado en la portería del desaparecido convento de la Merced baezano y que ha sido mantenido por la Cofradía de la Expiración de la bella ciudad de La Loma.
 


Verbena Popular al Cristo de las Necesidades
Calle de la Merced, Baeza